“Lupa Cuenqueña”

-¡Jaime, en nombre de Dios!

-Justicia contra Gabriel…

-Reinstalar despedidos, para creer.

Por: Aldo Rodríguez Camacho.

Cosamaloapan, Ver., Jaime Domínguez Gamboa es el nuevo Secretario General del Sindicato Independiente del ingenio San Cristóbal de Carlos A. Carrillo. Su primer deber moral y para poder creer en su bondad como buen Cristiano –hijo de Dios, diferente a los demás- deberá defender los derechos laborales de los compañeros obreros despedidos por la empresa Zucarmex, al manifestarse por los abusos de los patrones, donde terminaron agrediendo afuera de la fábrica al líder sindical Gabriel Silva Ortega, en un movimiento que le sirvió para proyectarse, donde ellos “tiraron la piedra y escondieron la mano”.

Se habla de 16 trabajadores despedidos, que se hartaron de la pésima labor y tibieza del líder Gabriel Silva y supuestamente fueron los que agredieron o convocaron a rebelarse a toda la planta laboral. Hoy, a casi un mes de la rebeldía de una multitud, Zucarmex, sólo reprimió a los más visibles del movimiento. No es justo, eran todos. Y si el buen Jaime conoce a Dios, debe aplicar su palabra por el bien de sus hermanos obreros que han sido despedidos injustamente. La biblia dice en Job 19:25 “Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo…” Justicia. 

-Justicia contra Gabriel

Y no solo debe ayudar a los obreros despedidos por los ambiciosos patrones “Zucarmex”, que compraron el ingenio, porque el gobierno priista del Presidente Enrique Peña, se los ofertó y hoy tienen en una crisis de empleo a más de 500 trabajadores, porque están despidiendo obreros, para reducir costos y obtener más utilidad.

También el dirigente electo, debe aplicar la ley, contra Gabriel Silva y todos los miembros de su comité. Debe realizar una auditoría y solamente hacer justicia, ante los abusos que cometieron, donde los obreros carecen de todo y sus representantes, son tan prósperos. Deuteronomio 16:19 dice, “No torcerás la justicia; no harás acepción de personas, ni tomarás soborno, porque el soborno ciega los ojos del sabio y pervierte las palabras del justo”. Honrar su palabra.

-Reinstalar despedidos, para creer.

En el año 1998, cuando Miguel Alemán aspiraba a ser gobernador, el ahora reportero de 19 años de edad, participó como “talachero” en la campaña de Orlando Uscanga, quien era candidato a diputado local por el PRI. Versículos de la biblia, oraciones, evangelio y buena fe, eran el discurso de un político que buscaba el poder. Ganó y desconoció a todos. Y sino preguntemos al estimado Jorge Barbachano.

Cuando Orlando se fue al PAN hace un año, en una cena muy privada en Tres Valles, preguntamos a Don Pedro Montalvo, qué decía, Fidel Herrera. Y así muy crudo, contestó: “dice que es el gran traidor…” Pues le había dado todo. Por eso, ahora que los obreros tienen un líder cristiano, nos mueve la experiencia, para no creer en falsos pastores, por los golpes de la vida, aunque como seres de mínimo bien, apostamos a dudar… 

aldorodriguez8@hotmail.com

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