Niños inmigrantes podrían ser albergados en bases militares

El Gobierno presidido por Donald Trump ha comenzado los preparativos para albergar a niños inmigrantes en bases militares una vez que sean separados de sus padres tras cruzar la frontera, según reporta el periódico The Washington Post.

Cuatro instalaciones militares en Texas y Arkansas están siendo inspeccionadas de forma preliminar para evaluar si pueden servir como albergues para los niños, según una notificación enviada a personal del Pentágono obtenida por el periódico y confirmada por un oficial del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS, por sus siglas en inglés) el cual pidió permanecer anónimo.

De momento, esta medida aún no ha sido hecha oficial y no ha sido comprobada independientemente por Noticias Telemundo. Al momento de escribir este artículo el HHS no había respondido a una solicitud de comentarios.

Las visitas están a cargo del HHS, quienes deben encargarse de los menores de 18 años que llegan sin parientes adultos a la frontera, o que son separados de ellos. De momento, el HHS tiene capacidad de recibir a más de 10.000 menores dentro de sus 100 instalaciones, pero estas se encuentran llenas en un 91%.

Una investigación del periódico The New York Times en abril pasado reveló que desde octubre pasado 700 menores habían sido separados por las autoridades de quienes declararon ser sus padres. Las detenciones por cruces ilegales han ido en aumento en los últimos meses.

Mientras los adultos son procesados, los niños son puestos bajo el cuidado de las autoridades. Por lo general permanecen unos 45 días bajo el cuidado de HHS, en lo que es encontrado un sponsor, por lo general un pariente que sea residente en los Estados Unidos.

 

La Administración ha manifestado en las últimas semanas su intención de frenar cómo sea el incremento de familias cruzando ilegalmente la frontera. Esto ha dado paso a medidas de cero tolerancia y un aumento de la procesamientos contra padres que cruzan la frontera ilegalmente, lo cual deriva en la separación de sus hijos.

“Siempre hemos separado familias bajo dos situaciones, una es cuando no podemos establecer que son familiares del niño y está siendo traficado. La segunda situación es cuando procesamos”, dijo la semana pasada el director del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Thomas Homan.

A estas palabras se sumaron las del fiscal general, Jeff Sessions, quién dijo: “Si no quieren ser separados de sus hijos entonces no los traigan a cruzar la frontera ilegalmente”.

El endurecimiento surge tras alcanzarse las cifras más altas de arrestos por cruces ilegales bajo la presidencia de Trump, hasta 100.000 en marzo y abril. Para detenerlos, el Gobierno ha buscado implementar medidas de disuasión, como el envió de la la Guardia Nacional a la frontera.

La separación de padres e hijos es otra de estas medidas, y el uso de bases podría permitir que sea llevada a cabo a la escala que ha sugerido la administración. Ya ha ocurrido antes: Durante la crisis de inmigración de menores en 2014, la administración del entonces presidente, Barack Obama, alojó a 7.000 menores en bases en Oklahoma, Texas y California.